
NuevoButaca de bouclé Fennwick
1290,00 €
86 × 78 × 71 cm
Por estancia
Doce piezas repartidas en tres estancias. Cada sección de abajo lleva las medidas que de verdad deciden una distribución — el paso libre, la altura del asiento, a qué distancia queda una silla de la mesa — porque eso resuelve una habitación mucho antes que un acabado.
Asientos, mesas bajas, almacenaje y todo lo que se echa por encima
La estancia que más gente falla, y casi siempre en la misma dirección: el sofá es demasiado grande y todo lo demás queda demasiado lejos. Un tres plazas contra la pared con una butaca abandonada enfrente es una sala de espera. El Ardley mide 218 cm y pide una butaca a unos 45 grados, más o menos a un metro: lo bastante cerca para que dos personas dejen la taza en la misma mesa sin levantarse.
La altura es lo segundo. La Talla está a 34 cm y el asiento del Ardley a 43 cm, y esa diferencia es la que te deja alcanzar un vaso sin inclinarte. Cualquier cosa más alta que el asiento convierte una mesa de centro en un escritorio, y bastante más baja deja de ser utilizable desde el sofá. Si dudas entre el travertino y un tablero de madera, la pregunta que decide es la luz: la piedra sin masillar se la come, el roble la devuelve.
Empieza por el sofá y coloca la butaca antes que la mesa.


Nuevo1290,00 €
86 × 78 × 71 cm

Más vendido2450,00 €
212 × 92 × 78 cm

Nuevo1150,00 €
90 × 90 × 34 cm

Por encargo2180,00 €
180 × 45 × 78 cm

Más vendido145,00 €
130 × 0.6 × 190 cm
Mesas, sillas, el aparador y la luz que cuelga encima
Seis personas necesitan 60 cm de borde de mesa cada una y 90 cm de suelo detrás de cada silla para salir sin pedir permiso. La Sunde mide 220 x 95 cm, con lo que sienta a ocho con holgura y a diez justo cuando los codos se vuelven un problema compartido. Esos dos números — borde por persona y paso por detrás — deciden la estancia mucho más que la mesa.
Mezclar sillas no es un apaño, es la respuesta habitual: la Ostley en fresno pesa menos al moverla y se aguanta mejor una hora, la Marlow en terciopelo se aguanta mejor tres. Seis de una y dos de la otra en las cabeceras es la combinación que más vendemos, y cuesta menos que ocho de la tapizada. Cuelga la Halo a 75 cm sobre el tablero: lo bastante alta para verse las caras, lo bastante baja para que la luz caiga sobre la mesa y no sobre la gente.
Empieza por el paso libre detrás de las sillas, no por el largo de la mesa.



385,00 €
48 × 55 × 82 cm


295,00 €
47 × 52 × 79 cm


1890,00 €
200 × 95 × 74 cm


1640,00 €
160 × 42 × 72 cm


245,00 €
45 × 45 × 32 cm
Las dos cosas que de verdad se tocan todos los días
Hacemos muy poco para esta estancia a propósito. Una cama es un asunto de colchón antes que de mueble, y preferimos venderte una lámpara que hemos acertado a un somier que no. Lo que hay aquí es lo que se manosea a diario: una lámpara de mesa lo bastante pequeña para dejar sitio a un libro, y fundas de cojín que se quitan y van a la lavadora a 30 grados.
La Wren mide 38 cm con la pantalla, lo que deja la bombilla por debajo de la línea de los ojos cuando estás incorporado: la única medida que decide si una lámpara de noche descansa o interroga. El lino lavado se arruga para siempre y así debe ser. Tiene el índice de abrasión más bajo de la gama, lo cual está bien en una cama y es la razón por la que no lo ofrecemos como tapizado principal del tres plazas.
Empieza por la altura de la lámpara, medida desde lo alto del colchón.



165,00 €
18 × 26 × 42 cm

Juego de dos50 × 15 × 50 cm

Cuatro cosas que decimos por teléfono todas las semanas. Todas son gratis, y entre ellas explican la mayoría de las devoluciones que nunca ocurrieron.
Un croquis con la ventana y la puerta marcadas recibe una respuesta más útil que una lista de nombres de producto. Te diremos qué falta y qué pieza sobra.
Madera contra tela, con tu propia luz. Gratis, sin límite, enviadas esa misma semana, y nadie te llama después para preguntar si ya te has decidido.
Lo hecho por encargo tarda de ocho a nueve semanas y lo de stock sale en días. Acertar con ese orden es lo que hace que una habitación llegue junta y no en tres entregas.
Piezas compradas con semanas de diferencia pueden guardarse y entregarse juntas, dentro de la habitación y con el embalaje retirado. Pregúntale a Rikke en vez de pagar dos veces.